¡Dios bendiga cada rincón de este blog!

sábado, 18 de abril de 2009

In San Ganchao we trust

Si, vosotros, ¡infieles! enterrásteis a San Ganchao, lo disteis por muerto, por acabado y por inexistente.

Pero tal y como estaba escrito, al tercer GP San Ganchao resucitó y le dió a Alonso un segundo puesto milagroso en la clasificación.

¡San Gancha! ¡perdónales!, no saben lo que hacen.

Y San Ganchao respondió -si vuestra fe fuera del tamaño de la grava del GP de China la montaña ya habría cubierto a Hamilton.

No hay comentarios:

Publicar un comentario